La Sala de Mantos

Las nuevas instalaciones de la llamada Nueva Sala de Mantos, cuya construcción fue terminada en el año 2004, y que se ha hecho respetando al máximo el no dañar los viejos muros del Santuario, pero contando con un acceso directo desde el referido segundo piso. Aquí nos vamos a encontrar con una amplia sala que está completamente acondicionada para albergar varios de los mayores tesoros que componen este Museo. En la parte central se colocan algunos de los ejemplares más valiosos del Archivo Histórico de la Mayordomía de la Virgen de Gracia, con documentos que se remontan a principios del siglo XVII.

Admás, se encuentra aquí la llamada tabla de S. Martín, cuyo hallazgo también se relaciona con el del año 1414, donde se la describe como una de las tablas que protegían a las imágenes de S. Blas y la Virgen en su enterramiento. Se trata de una pintura sobre tabla, con la figura del santo a caballo partiendo su capa con la espada para dar la mitad a un pobre. La técnica de la pintura es plenamente medieval, con un dibujo lineal que contornea las figuras, colores planos y puros, sin mezclas, y una falta absoluta de profundidad y perspectiva en la escena, por lo que podríamos datar la obra en el siglo XIV, relacionándola con la existencia anterior a los santuarios dedicados a la Virgen de Gracia de un antiguo monasterio dedicado a S. Martín, y cuyas ruinas todavía pervivían en el siglo XVIII.
A la vez, por los espacios laterales se exhibe la valiosísima colección de mantos de la Virgen de Gracia.

En la actualidad se conservan once mantos, siendo el más antiguo de ellos el que data del año 1727. Hemos de destacar que la talla de San Blas, situada en el centro del retablo, justo debajo del Camarín, siempre viste en todo momento con un manto igual al de la Virgen.

Centrándonos en los mantos, diremos que en el siglo XVIII nos encontramos con el primero de los mantos hoy conservados y conocido como “Blanco de Novena”. Es de color blanco con bordados muy finos en oro. Fue donado en 1727 por Dª Margarita Prat de Ibáñez.

Continuando en el siglo XVIII encontramos otro de los mantos conservados, fechado en el año 1751. Hasta hace pocos años se hallaba colocado sobre una réplica de la imagen de la Virgen que fue realizada en 1935 por el escultor D. Manuel Ibáñez Díaz para sustituir a la verdadera talla en caso de una posible amenaza violenta, medida que no llegó a producirse por temor a represalias y se produjo la pérdida de la imagen medieval en los difíciles días de la Guerra Civil.

Ya del año 1881 tenemos un nuevo manto de color rojo oscuro con adornos dorados, que fue regalado por D. María Gracia Pedrós.

A finales del XIX nos encontramos con otro de los mantos conservados en la actualidad, de color dorado con preciosos bordados entre los que destaca la forma de una corona en un pronunciado relieve. Fue donado por D. Luis de Teresa y Pérez de Tagle y Dª Antonia Beltrán. El delantal de este manto desapareció durante la Guerra Civil.

Ya en el siglo XX el primer manto que nos aparece sería el donado por Dª Dolores Golf, viuda de D. Francisco Albalat Navajas, Conde de San Carlos. Sabemos que fue elaborado en el convento de las Carmelitas de Clausura de la localidad, y debido a los dibujos que presentan sus ricos bordados y adornos de pedrería es conocido como “El del Pastor”, ya que representa la conocida imagen de la aparición de la Virgen al pastor Juan López en la Sierra de la Zafra. Su año de donación es en el año 1917.

De la década de los 60 son los dos mantos actualmente conservados, y muy utilizados habitualmente, manto verde y el dorado. También encontramos el manto azul (antiguo) donado en esos años por el presidente de la Mayordomía, D. Cristóbal Graciá Martínez y su familia.

Ya de enero de 1999 podemos admirar un manto de color blanco donado por la familia López Requena. Fue realizado por una firma industrial de ornamentos religiosos de Madrid de nombre “Santa Rufina”. Se hace el patrón en Caudete por Dª Isabel Bas y se lleva a Madrid posteriormente. A continuación uno de los empleados de la industria madrileña se desplaza a Caudete para conocer el entorno arquitectónico del santuario, como es la talla de madera de la Virgen y la forma de los mantos existentes, porque se va a tratar de seguir la línea clásica de los mantos de la Virgen de Gracia.

El resultado será un bello manto blanco de tela de raso bordado completamente a mano con hilo de oro, con el rasgo identificativo de llevar bordado el escudo de Caudete. Fue terminado el año 1998, y recogido de los talleres de “Santa Rufina” en diciembre de ese año, siendo donado y bendecido en 1999.

También de 1999 es uno de los últimos en llegar, un manto azul donado por la familia Micó Gil.

Se encargó de los trabajos de confección D. Antonio Solera en el año 1997, siendo la conclusión de la obra en 1999. El manto en si está confeccionado con brocatel de seda, algodón y oro, presentando un color azul intenso (fue el color elegido por la familia). Tiene bordados con cordones de oro y seda blanca, bordados con matizados y arenillas en seda de color granate y oro. Los matizados y el relleno están bordados con oro y sedas sobre lámina dorada. La confección de los bordados se realizó de forma mixta, a mano o a máquina según lo exigiera el resultado.

La pedrería que se utiliza se compone de más de 2.000 piedras de strass, cristal de bohemia, perlas esféricas y lágrimas, así como más de 6.000 lentejuelas de cubeta. El fleco es de oro de 8 cm. de largo con cuentas más gruesas dobles cada 5 cm. El forro es de Piel de Angel blanco, y destacaremos además que en el interior del delantal, bordado en oro, se halla una poesía elegida por la familia.

En mayo de 1999 se concluyó la confección de este manto azul, que fue bendecido en agosto y estrenado por la Virgen en el año 2000.

Del año 2001 es un manto rojo entregado esta vez por tres familias, la Familia Sánchez Rodríguez, la Familia Agulló Camarasa y la Familia Sánchez Vicente.

La confección de este manto la hace uno de los mismo donantes, se trata de Dª Magdalena Vicente López, que deberá aprovechar para ello su escaso tiempo libre.

El 12 de agosto de 2001 se hizo efectiva la donación de este manto de color rojo con adornos dorados.

Por último, el 28 de abril del año 2007 se produjo la última donación de un manto para la Patrona de Caudete, un precioso manto azul que ha sido entrenado para la romería del 29 de mayo del mismo año y que ha podido ser admirado por todos los asistentes a los diferentes actos que han llevado a la Virgen de Gracia a recorrer todo el pueblo de Caudete hasta su vuelta al Santuario el viernes 1 de junio de 2007. Nada sabemos sobre el donante, o donantes, de este manto, que han preferido quedar en el anonimato.